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viernes, 21 de diciembre de 2007

Extraños en el paraiso

Take my hand
I'm afraid... what if you drop me?

What if I save you?


'Strangers in Paradise' se ha acabado (para mí, para los demás antes) hace una semana. Aún le queda un tiempo para acabarse en español, así que este post puede tener spoilers.

Es una historia de amor. Una historia de muchos amores. Diferentes, de pareja, de tríos, de amigos, de hermanos, de enemigos. Amores que, como en la vida real, son complicados, dan vueltas, hay terceros, incluso hay cuartos. Amores que no tienen porque terminar como nosotros queremos.

También hay personajes complejos, personajes que no son héroes, que no son buenos, que no son amables, que no son lo que queremos ver reflejados en nuestras páginas, porque son como la gente que conocemos, como la gente que somos. Los personajes de 'Strangers in Paradise' tienen miedo, miedo de su pasado, de su presente, de su futuro, incluso miedo de permitirse ser quienes somos. A veces incluso nos caen mal. Criticamos sus acciones, queremos darles dos hostias, tirar el cómic a un lado del cabreo de que ese personaje que tanto apreciamos esté haciendo tanto el ridículo.

Y por eso necesitamos más. Por eso el cómic es tan hipnotizador, tan emocionante. Por que los personajes son de verdad, por que el autor hace que nos interese cada detalle de su vida y sus sentimientos.

Y queremos a Katchoo, que es guerrera, que es fuerte, que no va a dejar que nadie la pise. Por qué ya lo han hecho demasiado. Y adoramos a Francine, porque es tierna, porque es insegura, porque le han dicho demasiadas veces como debería ser, y su mayor frustación es no poder serlo. No podemos dejar de sentirnos atraídos por Casey, que nos demuestra que no es tan tonta, ni tan superficial, que nos demuestra que sabe querer, que sabe escuchar, que sabe cuidar lo que considera suyo. David, aunque es mi personaje menos querido, es una parte esencial de la historia, sin él, quizá, todas ellas hubieran abandonado, se hubieran separado, no habrían luchado por salir adelante. Tambi está ahí siempre, como una sombra, no sabemos si buena o mala, o si ninguna de las dos cosas, si es una mercenaria o es la cabeza pensante. Y Verónica, tan malvada, tan fascinante, tan personaje de culebrón, tan exagerada, un recurso para hilvanar la historia.

Sólo puedo recomendaros que lo leáis vosotros mismos, que os empapéis de cada altibajo de las relaciones. Por que hay un magnífico relato, con su propia banda sonora, esperandoos en las librerías.

Podéis encontrarlo en inglés (6 tomos publicados con la historia concluída) o en castellano (6 tomos de 7 publicados).

lunes, 15 de octubre de 2007

El ladron de dias


Un niño no debería estar nunca deprimido, ni hastiado. Un niño nunca debería sentir que "la gran bestia gris de febrero se lo ha comido" y que sería capaz de morirse de aburrimiento. Para evitarlo, el señor Hood ha creado un lugar maravilloso, una especie de Nunca Jamás donde vivir las cuatro estaciones en un día, donde cada noche es Halloween y cada mañana Navidad... Un lugar maravilloso donde estar con otros niños y tener todo lo que deseas... Pero... ¿qué pasa cuando lo que crees desear no es suficiente? ¿Qué sucede cuándo pasa el tiempo y te quieres marchar? ¿Qué pasa cuando te das cuenta de que el precio es demasiado alto?

El ladrón de días, adaptado por Kris Oprisko, está basado en la novela The thief of always de Clive Barker. No puedo valorar la adaptación, ya que no he leído el original, pero puedo decir que sería increible que superara al cómic.

Gabriel Hernández les da una personalidad y un movimiento propio a los personajes que te hace conocerlos en cuatro viñetas. El tono y la ambientación nos recuerdan a Coraline, de Neil Gaiman, o a los diseños de Tim Burton. También hay semejanza con los lápices de Edward Gorey. Los tonos, oscuros, ocres, dan un ambiente de terror. Además el dibujo no está rotulado, una técnica que se perfeccionó para los dibujos de Michael Zulli en Sandman, lo que permite que las formas y los sombreados sean menos ficticios.

Lo encasillan en el género de terror infantil, pero es una delicia para todas las edades. Un poco de cuento de hadas con su final feliz combinada con una ambientación oscura, una historia que engancha de principio a fin, unos personajes genialmente caracterizados...

Os lo recomiendo, sobre todo a los que os guste este ambiente entre fantasía y terror.

lunes, 8 de octubre de 2007

Promethea 1

Aviso de que es probable que, salvo que mi vida tome algún giro inesperado y me de por las danzas regionales o las competiciones de perros, si escribo sobre lo que hago y lo que me gusta, los cómics van a estar bastante presentes. Si alguien no me conoce y va a llamarme friki... Se lo puede ahorrar. Lo sé, y estoy orgullosa de ello.

Aunque aún no voy a poder aplicar lo que me enseñen en Periodismo Cultural, y aunque en ninguna asignatura nos han enseñado (en la Universidad de Valladolid) a tocar realmente los géneros de opinión, esta será mi primera reseña.

Puede contener spoilers.

El primer tomo que Norma publicó de Promethea, incluye los números del 1 al 6 de la serie regular.

Guionizado por Alan Moore, famoso por sus maravillosos cómics y las nefastas versiones en película que se han hecho de ellos (La liga de los hombres extraordinarios, V de Vendetta, From Hell, pronto Watchmen) y dibujado por J.H. Williams (El hijo de Superman, Desolation Jones).

Me alegro de haber tenido la paciencia de no comprarme los comics-books y esperado a tener la edición en tapa dura (a que me la regalará Kynes, en realidad), ya que, aparte de porque queda más elegante en la estantería, es una de esas obras que vale la pena conservar.

A mí no me gustan los cómics de superhéroes en general, pero Promethea no es una superheroína al uso sino la imaginación encarnada. Pero la imaginación puede ser considerada muy peligrosa por algunos, tanto en el Nueva York futurista en el que se sitúa la obra como en el mundo actual. Y querrán eliminarla. Además Promethea tampoco tiene una personalidad secreta, sino varias que van cambiando en el tiempo. Y es que para ser Promethea sólo tienes que imbuirte del mito.

Y de mitos y de sueños es de lo que trata la historia. Alan Moore da su propia visión de un personaje recurrente de la imagenería anglosajona y nos acompaña en un paseo por varios mundos, fantasías y realidades. Y cómo siempre en las obras de este autor hay mucho más: la búsqueda de la identidad propia, la lucha del bien contra el mal y la duda de hasta que punto se diferencian, la manera de enfrentarse a los retos, como enfocar las relaciones... Por supuesto también está el humor. Una constante burla de la sociedad, unos diálogos divertidísimos... Y "El gorila llorica", que aparece por toda la obra robando siempre una sonrisa con sus lágrimas.

Respecto al dibujo... Todo lo que se pueden decir son maravillas. El planteamiento es verdaderamente original, combinando páginas sencillas con páginas dobles, regalándonos situaciones simultáneas, secuenciaciones extrañas... Jugando con nosotros para meternos en los diferentes ambientes y escenarios por los que va moviéndose la historia. Porque en la historia aparecen todas las Prometheas existentes y cada una tiene su propio espacio, con sus propios símbolos de referencia, pero sin dejar de estar unidas por las características del mito, por sus detalles e iconografía imprescindibles.

Otro gran acierto en el aspecto visual es que el dibujante elegido para "Romanza para un hada" sea Charles Vess, nombre de referencia inevitable cuando se habla de ambientaciones mágicas y faéricas.

El color viene de la mano de Jeromy Cox, y colabora mucho en la diferenciación de los espacios individuales de las distintas Prometheas y en la separación mundo real/ mundo imaginario. Elige un aspecto muy terroso para la original, un tono "muy 300", colores muy cálidos y llamativos para la inmateria, y tonos mucho más fríos para Nueva York, por ejemplo.

En conjunto es una obra más que recomendable, y yo estoy deseando el segundo tomo (que ya está publicado también). Aunque aviso de que con Moore y Gaiman siempre seré poco objetiva a favor ;)